Introducción
Fernando de Valdés Salas (1483-1568) fue uno de los personajes más influyentes del siglo XVI español. Nacido en la villa de Salas en el seno de una familia hidalga de moderados bienes, su brillante carrera le llevó a ocupar los más altos cargos eclesiásticos y civiles de la época. Formado en el prestigioso Colegio de San Bartolomé de Salamanca, donde fue rector y profesor de derecho canónico, pronto entró en el círculo del Cardenal Cisneros. Fue sucesivamente obispo de Elna, Ourense, Oviedo, León y Sigüenza, hasta alcanzar el arzobispado de Sevilla en 1546. Como presidente del Consejo Real de Castilla y consejero de Carlos I y Felipe II, participó en las decisiones más importantes del reino. En 1547 fue nombrado Inquisidor General, cargo que desempeñó durante casi veinte años. Más allá de su controvertida labor inquisitorial, su legado perdura en las instituciones que fundó: el Colegio de San Pelayo en Salamanca, el Colegio de San Gregorio en Oviedo y, sobre todo, la Universidad de Oviedo, inaugurada cuarenta años después de su muerte. Sus restos descansan en el magnífico mausoleo de alabastro esculpido por Pompeo Leoni en la Colegiata de Santa María la Mayor de Salas.